Por: Matilde Apezteguia y Aitana Monsalvo (4.° Año)
La vida en el colegio está hecha de momentos. Algunos son ruidosos, otros silenciosos, algunos exigen máxima atención y otros nos invitan a descansar. Para conectar los espacios físicos de nuestra escuela con los valores que transitamos todos los días, capturamos cinco situaciones cotidianas que definen nuestro paso por las aulas y los patios.
1. Concentración en el aula
- El momento: Cuando estamos copiando o realizando actividades de manera concentrada en el banco.
- La reflexión: «La concentración es clave para entender más».
2. Un espacio para la paz
- El momento: Cuando nos detenemos frente a la imagen sagrada de la capilla en un momento de oración.
- La reflexión: «La oración nos ayuda a encontrar la paz y la esperanza».
3. El fruto del estudio
- El momento: Cuando nos entregan una evaluación y vemos reflejado un buen resultado tras días de lectura.
- La reflexión: «El esfuerzo tiene su recompensa».
4. La pausa compartida
- El momento: Cuando llega el recreo y nos sentamos en los pasillos a charlar y reír con nuestros amigos.
- La reflexión: «Compartir con amigos hace más felices mis días».
5. El final de la jornada
- El momento: Cuando llega el final del día escolar, el patio queda vacío y es tiempo de volver a casa a recargar pilas.
- La reflexión: «Un buen descanso nos da energía para seguir».
Conclusión: El valor de lo cotidiano
Nuestra investigación visual nos permitió entender que la escuela no es solo un lugar donde venimos a escuchar materias. Cada rincón, desde las escaleras hasta los bancos del aula, cobra sentido a través de nuestras acciones. Aprender, rezar, compartir con amigos y esforzarnos son las bases que nos hacen crecer día a día como comunidad.






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